Excelente oportunidad de inversión en una finca residencial de la calle Sant Pere Mitjà, con una superficie construida aproximada de 897 m² de techo. El edificio se distribuye en 10 viviendas: cinco pisos de 65 m² y cinco de 72 m², una tipología muy demandada tanto para alquiler residencial como para rentabilidad patrimonial.
La finca dispone además de dos locales comerciales de aproximadamente 105 m² en total, que aportan valor añadido y diversificación de ingresos al activo.
Actualmente todas las viviendas se encuentran arrendadas con contratos a término, excepto una unidad con contrato indefinido. La propiedad está completamente regularizada y libre de ocupación, lo que permite una gestión estable y segura desde el primer momento.